Han bastado una orden de Donald Trump en forma de tuit y apenas cinco días. Después de que el presidente estadounidense lanzara en sus redes sociales el fin de semana pasada una extraordinaria regañina a su secretaria de Justicia, Pam Bondi, para que forzara la imputación de sus enemigos políticos, el Departamento de Justicia se dispone a intentar acusar de manera inmediata contra el antiguo director del FBI James Comey, según adelantan medios estadounidenses. La imputación contra Comey llegaría pese a que los fiscales que han investigado el caso recomiendan no seguir adelante por falta de pruebas, según la cadena de televisión ABC.
Seguir leyendo
Han bastado una orden de Donald Trump en forma de tuit y apenas cinco días. Después de que el presidente estadounidense lanzara en sus redes sociales el fin de semana pasada una extraordinaria regañina a su secretaria de Justicia, Pam Bondi, para que forzara la imputación de sus enemigos políticos, el Departamento de Justicia se dispone a intentar acusar de manera inmediata contra el antiguo director del FBI James Comey, según adelantan medios estadounidenses. La imputación contra Comey llegaría pese a que los fiscales que han investigado el caso recomiendan no seguir adelante por falta de pruebas, según la cadena de televisión ABC.





