Abinader advierte al PRM sobre los riesgos de enamorarse del poder y perder de vista al país
Por Jeremy López
Santo Domingo.– Durante el acto de proclamación y juramentación de las nuevas autoridades del Partido Revolucionario Moderno (PRM), celebrado este domingo 6 de septiembre, el presidente Luis Abinader aprovechó su primer discurso como presidente de la organización para plantear las prioridades que, a su juicio, deben orientar al partido y su relación con el poder.
Abinader advirtió sobre los riesgos de que una organización política pierda de vista el propósito por el que recibió el respaldo de la ciudadanía.
“Los partidos que se enamoran demasiado del poder terminan olvidando para qué lo recibieron”, expresó.
En ese sentido, insistió en que el país y su gente deben permanecer por encima de los intereses partidarios. “Primero está el país, siempre está el país y su gente y solo después estamos nosotros para servirle a nuestro país”, afirmó.
El mandatario también defendió la separación entre el partido y el Estado como parte fundamental de la democracia: “El partido nunca debe convertirse en dueño del Estado y el Estado nunca debe convertirse en instrumento de un partido”.
Durante su intervención, Abinader estableció cuatro prioridades para esta nueva etapa del PRM: cuidar la unidad sin imponer uniformidad, fortalecer la democracia interna, renovar y formar permanentemente al partido y mantenerlo abierto a la sociedad dominicana.
También sostuvo que gobernar bien no significa únicamente celebrar los avances alcanzados, sino reconocer aquello que todavía falta y trabajar cada día para mejorarlo.
Asimismo, defendió la moderación como una forma de ejercer el liderazgo con inteligencia. “La moderación no es falta de carácter, la moderación es carácter con inteligencia”, manifestó.
En cuanto a la organización interna, Abinader señaló a Deligne Ascención como responsable de conducir las operaciones cotidianas del partido, destacando su trayectoria como miembro fundador y su conocimiento de la organización y sus bases.
El nuevo presidente del PRM también llamó a mantener una organización conectada con la ciudadanía, al advertir que “un partido que deja de escuchar comienza a alejarse de la gente”, mientras que uno que deja de renovarse corre el riesgo de envejecer y perder su razón de ser.
Con este discurso, Abinader marcó el inicio de su gestión al frente del PRM con un mensaje centrado no solo en la organización política, sino también en la responsabilidad que implica ejercer el poder y mantener la conexión con la sociedad.
Por Jeremy López
Santo Domingo.– Durante el acto de proclamación y juramentación de las nuevas autoridades del Partido Revolucionario Moderno (PRM), celebrado este domingo 6 de septiembre, el presidente Luis Abinader aprovechó su primer discurso como presidente de la organización para plantear las prioridades que, a su juicio, deben orientar al partido y su relación con el poder.
Abinader advirtió sobre los riesgos de que una organización política pierda de vista el propósito por el que recibió el respaldo de la ciudadanía.
“Los partidos que se enamoran demasiado del poder terminan olvidando para qué lo recibieron”, expresó.
En ese sentido, insistió en que el país y su gente deben permanecer por encima de los intereses partidarios. “Primero está el país, siempre está el país y su gente y solo después estamos nosotros para servirle a nuestro país”, afirmó.
El mandatario también defendió la separación entre el partido y el Estado como parte fundamental de la democracia: “El partido nunca debe convertirse en dueño del Estado y el Estado nunca debe convertirse en instrumento de un partido”.
Durante su intervención, Abinader estableció cuatro prioridades para esta nueva etapa del PRM: cuidar la unidad sin imponer uniformidad, fortalecer la democracia interna, renovar y formar permanentemente al partido y mantenerlo abierto a la sociedad dominicana.
También sostuvo que gobernar bien no significa únicamente celebrar los avances alcanzados, sino reconocer aquello que todavía falta y trabajar cada día para mejorarlo.
Asimismo, defendió la moderación como una forma de ejercer el liderazgo con inteligencia. “La moderación no es falta de carácter, la moderación es carácter con inteligencia”, manifestó.
En cuanto a la organización interna, Abinader señaló a Deligne Ascención como responsable de conducir las operaciones cotidianas del partido, destacando su trayectoria como miembro fundador y su conocimiento de la organización y sus bases.
El nuevo presidente del PRM también llamó a mantener una organización conectada con la ciudadanía, al advertir que “un partido que deja de escuchar comienza a alejarse de la gente”, mientras que uno que deja de renovarse corre el riesgo de envejecer y perder su razón de ser.
Con este discurso, Abinader marcó el inicio de su gestión al frente del PRM con un mensaje centrado no solo en la organización política, sino también en la responsabilidad que implica ejercer el poder y mantener la conexión con la sociedad.