El precio del petróleo se acerca a los 100 dólares el barril y el del gas en Europa se dispara al nivel más alto desde que empezó la guerra de Irán. El coste de la energía vuelve a ser un motivo de preocupación en la zona euro pero el Banco Central Europeo (BCE) ha decidido este jueves no avanzar en las subidas de tipos y dejarlos en el 2,25%, después de que en junio ejecutara el primer incremento en tres años. El renovado encarecimiento de los combustibles a causa del conflicto bélico en Oriente Próximo amenaza con elevar la inflación, enterrando la tregua vista en junio en la guerra y también en los precios. Aun así, el Consejo de Gobierno del BCE ha optado en su reunión celebrada en Fráncfort por hacer una pausa que el mercado espera sea breve. Así, el terreno está preparado para una nueva subida de los tipos que los inversores prevén ya de forma unánime que llegue en septiembre.





