Los vecinos afectados y las organizaciones civiles se sienten solos en medio de la crisis de agua sucia que sufre Guadalajara. Esto a pesar del ruido en el Congreso local y del relevo en los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (Siapa), el organismo público que lleva semanas en el centro de la polémica de la segunda ciudad más poblada de México. El agua continúa llegando sucia y maloliente a las casas y las autoridades ofrecen pocas respuestas sobre el líquido de distintos colores y texturas que arrojan las llaves. La oposición local se ha abalanzado en contra de Movimiento Ciudadano (MC), que gobierna el Estado y su capital, y exige soluciones a una situación apremiante y con el Mundial a la vuelta de la esquina.
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Los vecinos afectados y las organizaciones civiles se sienten solos en medio de la crisis de agua sucia que sufre Guadalajara. Esto a pesar del ruido en el Congreso local y del relevo en los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (Siapa), el organismo público que lleva semanas en el centro de la polémica de la segunda ciudad más poblada de México. El agua continúa llegando sucia y maloliente a las casas y las autoridades ofrecen pocas respuestas sobre el líquido de distintos colores y texturas que arrojan las llaves. La oposición local se ha abalanzado en contra de Movimiento Ciudadano (MC), que gobierna el Estado y su capital, y exige soluciones a una situación apremiante y con el Mundial a la vuelta de la esquina.





