Un póster de Keiko Fujimori tirado en el suelo y convertido alfombra pisoteada por algunos de los que se dirigen al mitin de fin de campaña de Roberto Sánchez es una de las fuerzas que está impulsando al candidato izquierdista en la segunda vuelta, el antifujimorismo. La otra está a miles de kilómetros de Lima, en las provincias del sur andino, una de las zonas más empobrecidas y excluidas de Perú.
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Un póster de Keiko Fujimori tirado en el suelo y convertido alfombra pisoteada por algunos de los que se dirigen al mitin de fin de campaña de Roberto Sánchez es una de las fuerzas que está impulsando al candidato izquierdista en la segunda vuelta, el antifujimorismo. La otra está a miles de kilómetros de Lima, en las provincias del sur andino, una de las zonas más empobrecidas y excluidas de Perú.





