El crecimiento vertiginoso del sector hotelero en destinos como Punta Cana es innegable, pero detrás de cada gran infraestructura, complejo de lujo y presupuesto multimillonario existe un elemento fundamental que a menudo se pasa por alto: el ser humano. Así lo destacó la reconocida coach de vida ejecutiva Lorendy Almonte durante su intervención en el espacio digital Punta Cana Hits.
Almonte, con una trayectoria ligada profundamente al sector desde su llegada al país en 2014, enfatizó que la pandemia transformó radicalmente las demandas de servicio al cliente. El confinamiento global y el posterior despertar turístico redefinieron la necesidad de apoyo emocional y psicológico dentro de las organizaciones.
«El liderazgo se entrena», afirmó Almonte, subrayando que un gran desempeño operativo en la recepción, alimentos o áreas operativas no convierte automáticamente a un empleado en un líder empático. La alta dirección hotelera enfrenta hoy el reto de gestionar la presión emocional de sus equipos, evitando el estancamiento profesional y promoviendo una evolución constante basada en la escucha activa y la inteligencia emocional.





