Los Padres son (y siempre serán) el equipo de Manny Machado, nunca de Fernando Tatis Jr.

Cuando la MLB suspendió en agosto por 80 partidos a Fernando Tatis, muchos -incluyéndome- dimos por terminadas las aspiraciones de los San Diego Padres como legítimos contendientes a la Serie Mundial.

¿Su máxima superestrella involucrada en sustancias prohibidas? ¡Qué decepción! ¿El rostro latino de ESPN Deportes, otrora carátula del popular videojuego ‘MLB The Show’ y principal figura de importantes marcas comerciales en esos pasos? Se repetía la historia.

Quizás Tatis no lo entienda, porque nació un año antes de que culminara el siglo… Pero los que crecimos viendo béisbol en los noventa, nos llevamos la gran desilusión de que casi todos nuestros ídolos hicieron trampa al juego. De héroes, pasaron a villanos; y de antagonistas, a indiferentes. Jamás pensé que, que otra nueva generación de niños y niñas, tuviese que atravesar por lo mismo. Pero es aquí donde entra la figura de Manny Machado.

Dos meses después de ese suceso, la novena que maneja Bob Melvin disputa su primera Serie de Campeonato de la Liga Nacional desde 1998. ¿Qué cambió? Mientras los focos giraban en torno a lo próximo para el torpedero dominicano, los Padres cerraban filas. Especialmente bajo un individuo en particular: Machado.

“Él es nuestro líder. Tenemos otros peloteros con mucho liderazgo, pero Manny es el ‘hombre’”, expresó Melvin previo al inicio de la Serie de Campeonato, misma que San Diego igualó 1-1 el miércoles ante los Philadelphia Phillies.

“Si bien es difícil ser el líder sobre el terreno de juego, más difícil es serlo fuera de él. Manny desempeña ambos roles. Es un tipo que todos aman en el clubhouse”, agregó.

A Machado no tan solo le ‘aman’ en el clubhouse, sino en todo San Diego. Es el gran referente del equipo. El que, si tiene que decirle dos o tres palabras a un árbitro en busca de una reacción de su equipo, lo hace.

De hecho, fue el primer ‘pez gordo’ en unirse al ambicioso proyecto de San Diego en 2019, firmando en la agencia libre por 10 años y $300 millones. En su momento, una firma cuestionada en medio del debate ‘de mejor antesalista de Grandes Ligas’ junto a Nolan Arenado. Pero el tiempo le ha dado la razón a los Padres.

“Para eso pagas. Cuando uno realiza ese tipo de acuerdo a largo plazo, nunca se sabe. Pero ahora mismo, tiene que ser uno de los mejores contractos en Las Mayores”, sostuvo Melvin. Justo lo contrario a lo que actualmente sucede con Tatis, quien extendió con la organización por $340 millones.

Pero en su ausencia, los Padres, encomendados en Machado, y su adquisición a mitad de campaña y talento generacional, Juan Soto, llegaron hasta estas instancias por el camino más difícil. Primero, sorprendiendo a los New York Mets –que ganaron 101 partidos en la serie regular– por el wild card.

Y luego, en series divisionales, despachando a los favoritos Los Angeles Dodgers, su entonces ‘pesadilla.

El miércoles, Machado conectó su octavo extrabase en playoffs con los Padres, empatando a Tony Gwynn por la mayor cantidad en la historia de la franquicia. (Para los más jóvenes que leen esta nota: si quieren saber qué tan bueno fue Gwynn, vaya y revisen su promedio de bateo contra el trío de abridores de los famosos Atlanta Braves de los noventa: Gregg Maddux, Tom Glavine y John Smoltz).

Machado, además, consiguió su quinto jonrón de postemporada de su carrera con San Diego igualando, a Ken Caminiti, por la mayor cantidad en la historia de la organización. Actualmente encabeza el renglón de cuadrangulares para el equipo (3) en los playoffs 2022, al igual que Trent Grisham.

Contribuyó para que los Padres remontaran una desventaja de 4-0 contra los Phillies, para prevalecer finalmente por marcador de 8-5. Fue la segunda ocasión que logran una remontada de tal índole, desde una que protagonizaron contra los St. Louis Cardinals en la NLWC de 2020. Recuperaron el ‘moméntum’.

Sí, Machado es el ‘alma’ de este equipo. En la ofensiva y defensiva. ¿Pero más importante? En la faceta de liderazgo. Por eso los Padres son y siempre serán su equipo. Y no el de Tatis.

Porque mientras Tatis nos engañaba, Machado sostenía al equipo en su peor momento anímico.

Manny Machado destaca mentalidad de Padres para ganar el Juego 2 ante Phillies

El toletero dominicano de los Padres señaló que el trabajo del abridor Blake Snell, tras ser maltratado por los Phillies, fue clave para que el ataque californiano complementara la remontada.

Ahora bien, se cuestionarán qué piensa Machado de tal situación. Les pregunto, ¿qué hace un verdadero líder en este tipo de situación? Perdonar. Recuperar. Al fin y al cabo, somos humanos.

«No quiero darle la excusa de que tiene 23 años, pero eso es lo que es. Es un chico de 23 años que tenía todo en sus manos, y lo siente. Está arrepentido. Lo sé con certeza”, manifestó Machado a varios medios que se dieron cita al camerino de los Padres, la semana que se anunció la suspensión.

SELECCIONES EDITORIALES

“Si puede salir y continuar haciendo lo que tiene que hacer, no hay duda en mi mente de que puede hacer grandes cosas en este mundo. Es solo una cuestión de salir, hacerlo y dar ese paso hacia adelante”, apuntó.

Mientras Machado, Soto y los Padres buscan una tercera aparición en Serie Mundial en la historia de la franquicia, Tatis observa de lejos.

Recuperándose de una segunda cirugía de muñeca y otra de hombro, tiene todavía un largo camino por recorrer y de reflexionar. Específicamente, recuperar el cariño de su afición.

Como bien dice el dicho, el amor acaba cuando la traición inicia. Pero las segundas oportunidades siempre llegan. Solo dos observaciones para Tatis: reconocer la ocasión que importa es el verdadero truco. No la dejes pasar.

Y segundo, los Padres son el equipo de Machado. ¿Por qué? Porque tus acciones siguen pesando ahora mismo más que tus propias palabras.

San Diego ya no es (ni será) tu equipo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *