Misiorowski intimida como el fenómeno de las 100 mph
Jacob Misiorowski aterroriza la MLB y no lo hace con su imponente físico (6’7 pies de estatura) o su rostro serio de militar polaco, de donde son sus ancestros. En un béisbol que se volcó al uso intensivo de relevistas lanzallamas como recurso para anular a los bates, el abridor de los Cerveceros desafía la física y lleva el espectáculo a otro nivel.
Desde 2008, cuando la MLB introdujo el sistema Pitch f/x. con cámaras de alta velocidad en los 30 estadios y nació la Era Statcast, 17 pitchers han superado los 400 lanzamientos de al menos 100 millas por hora. Solo dos son abridores; Hunter Greene (que llegó al Big Show en 2022) y ahora Misiorowski, que apenas ha aparecido en 25 partidos desde su estreno el 12 de junio pasado.
Misiorowski, derecho de 24 años y que obliga a comparaciones con Randy Johnson por su físico y arsenal, ha alcanzado la velocidad de tres dígitos en más de una quinta parte de los que ha soltado desde el box: 446 de sus 1,993 pitcheos pasaron de las 100 millas, un 22.4 %, según Statcast. Los de Greene, que lleva 91 partidos desde que los Rojos lo llamaron, quedan en el 8.9 % (768 de 8,604).
Apodado The Miz, de los 254 lanzamientos que lleva esta campaña sobre las 100 millas hay 13 que traspasaron la dimensión de las 103.
El desafío de batearle
Una fuerza que resulta en munición pesada y una exposición mediática que desde el día uno la aprovecha ante los micrófonos, por las redes sociales y desde sus zapatillas personalizadas para promover las donaciones a los estudios del mal de Parkinson que padece su padre, Tom.
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Béisbol
Misiorowski hizo 10 lanzamientos a más de 103 mph, la velocidad más alta jamás registrada
Misiorowski (4-2) lidera las Grandes Ligas en ponches con 88 en apenas 57 entradas (poncha a casi 14 por cada nueve episodios), tiene a la oposición bateándole solo para .160, su efectividad es de un impresionante 1.89 y su WHIP se entierra hasta 0.88.
Su media de lanzamientos por entrada queda en 15.79, poco más de cinco por bateador, a los que domina apelando a esa recta de cuatro costuras que usa en el 60 % de sus pitcheos, mezclada con slider, curva (que cae a 87 mph) y cambio.
Abrió la temporada propinando 11 ponches a los White Sox, el 7 de abril propinó 10 a los Medias Rojas, el 5 de mayo arrodilló a 11 Yankees, incluyendo a Aaron Judge con una a 103.6 mph, y el 13 a 10 de los Padres. En la postemporada pasada hizo uno a 104.3 mph, el más rápido de la historia.
El ascenso
Hace apenas cuatro años, Misiorowski no entraba en el radar como prospecto de los Estados Unidos y generaba tantas intrigas como dudas sobre su control. Tras ver truncada su última temporada de secundaria en 2020 debido a la pandemia de COVID-19, las ofertas de becas en la División I se congelaron.
El lanzador tomó entonces una decisión que alteraría su destino: comprometerse con Crowder College en Neosho, Missouri, un pueblo de apenas 12,000 habitantes.
El paso por el béisbol de JUCO (escuelas técnicas) fue el baño de realidad y la escuela de resistencia que Misiorowski necesitaba. Con viajes en autobús de más de diez horas y rutinas rigurosas bajo el mando del entrenador Travis Lallemand, el joven lanzador forjó un carácter de obrero.
Mejoró el control
En su primera temporada en Crowder, el descontrol era evidente y, para colmo de males, sufrió un desgarro de menisco en su segunda apertura que lo obligó a perderse el resto del año. Esa lesión, lejos de hundirlo, funcionó como un cable a tierra. Mientras sus compañeros avanzaban hasta la Serie Mundial de JUCO, Jacob se dedicó a rehabilitarse y a fortalecer su fémur y su zona media.
Cuando regresó al montículo, su mecánica estaba bajo control. En su segundo año con los Roughriders, dejó un impresionante récord de 10-0 con una efectividad de 2.72 y 136 ponches en 76 entradas, atrayendo la atención masiva de los cazatalentos de la MLB y fue seleccionado en la segunda ronda del draft por los Brewers, que le dieron un bono de 2.3 millones en 2022.
Jacob Misiorowskiaterroriza la MLB y no lo hace con su imponente físico (6’7 pies de estatura) o su rostro serio de militar polaco, de donde son sus ancestros. En un béisbol que se volcó al uso intensivo de relevistas lanzallamas como recurso para anular a los bates, el abridor de los Cerveceros desafía la física y lleva el espectáculo a otro nivel.
Desde 2008, cuando la MLB introdujo el sistema Pitch f/x. con cámaras de alta velocidad en los 30 estadios y nació la Era Statcast, 17 pitchers han superado los 400 lanzamientos de al menos 100 millas por hora. Solo dos son abridores; Hunter Greene (que llegó al Big Show en 2022) y ahora Misiorowski, que apenas ha aparecido en 25 partidos desde su estreno el 12 de junio pasado.
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