NBA: Los Knicks acarician sus primeras Finales del siglo en la NBA
Con Taylor Swift como espectadora de excepción, los New York Knicks vencieron este sábado 121-108 de visita a los Cleveland Cavaliers y se colocaron a sólo un triunfo de avanzar a sus primeras Finales de la NBA desde 1999.
El equipo que comanda Jalen Brunson, máximo anotador del juego con 30 puntos, lidera la final de la Conferencia Este por 3-0, una ventaja que nunca se ha remontado en la historia de la NBA.
Para lograr el milagro, los Cavaliers de Donovan Mitchell (23 puntos) y James Harden (19) tendrán que ganar cuatro partidos consecutivos, comenzando por el próximo asalto, el lunes, de nuevo en su cancha.
De cumplirse los pronósticos, los Knicks pugnarán por su primer anillo de campeón desde 1973 frente a los San Antonio Spurs o el Oklahoma City Thunder, que lidera la final del Oeste por 2-1.
Los Knicks avanzan imparables hacia las Finales con una racha de 10 victorias consecutivas, con una asombrosa media de 22,5 puntos de ventaja.
Aún así, el alero OG Anunoby recalcó que “la serie no ha terminado“
“Sólo tenemos que seguir presionándolos y tratar de ganar el partido”, dijo Anunoby, autor de 21 puntos.
“Hay que concentrarse en una posesión a la vez. Es la mentalidad que hemos tenido estas últimas semanas, tenemos que mantenerla”, demandó el capitán Brunson.
El mes imbatido del conjunto neoyorquino avala la labor de Mike Brown, el discreto entrenador que en su primera campaña ha sabido acoplar las piezas de un plantel lujoso pero que solía librar las batallas por separado.
El pívot dominicano-estadounidense Karl-Anthony Towns es el mayor ejemplo al brillar ahora en la dirección de juego, como muestra el registro de este sábado de 13 puntos, 8 rebotes y 7 asistencias.
– Taylor Swift no es talismán –
A los Cavaliers no les trajo suerte ni siquiera la presencia en primera fila de la superestrella del pop Taylor Swift y su prometido, Travis Kelce, nacido en las afueras de Cleveland.
En medio del revuelo por la presencia de la pareja, el veterano jugador de los Kansas City Chiefs de la NFL se levantó varias veces de su asiento para animar a los aficionados y para beberse una cerveza de un solo trago durante un tiempo muerto, provocando las risas de su célebre pareja.
Los 20.000 seguidores del Rocket Arena empujaron a su equipo sabiendo que una derrota prácticamente los condenaba en su primera final de conferencia desde la segunda partida de LeBron James en 2018.
Pero los Knicks no les dieron ninguna concesión y dominaron el marcador de principio a fin.
“Esta derrota duele“, admitió el técnico de Cleveland, Kenny Atkinson.
“Pero somos un gran grupo que cree los unos en los otros y nos mantenemos unidos. Vamos a ir al siguiente partido y veremos. Nunca sabes lo que puede pasar”, añadió.
– La maldición de Harden –
Cleveland nunca se recuperó del golpe del primer partido de la serie, cuando arruinó una ventaja de 22 puntos a menos de ocho minutos para el final.
Con la confianza por los suelos, los locales mostraban al descanso una pobre efectividad del 21% en triples (4-19) que facilitaba la labor de los asfixiantes defensores de los Knicks.
James Harden, que falló seis de sus siete intentos de triple, volvió a ser un lastre en defensa y está al borde de cerrar otro capítulo de su leyenda negra en playoffs.
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Los Knicks, en cambio, comienzan a ver la luz después de una travesía en el desierto interminable para la apasionada afición de la Gran Manzana, que no ve una derrota de su equipo desde que estaban 2-1 abajo en primera ronda ante los Atlanta Hawks.
gbv/ma
Con Taylor Swift como espectadora de excepción, los New York Knicks vencieron este sábado 121-108 de visita a los Cleveland Cavaliers y se colocaron a sólo un triunfo de avanzar a sus primeras Finales de la NBA desde 1999.
El equipo que comanda Jalen Brunson, máximo anotador del juego con 30 puntos, lidera la final de la Conferencia Este por 3-0, una ventaja que nunca se ha remontado en la historia de la NBA.
Para lograr el milagro, los Cavaliers de Donovan Mitchell (23 puntos) y James Harden (19) tendrán que ganar cuatro partidos consecutivos, comenzando por el próximo asalto, el lunes, de nuevo en su cancha.
De cumplirse los pronósticos, los Knicks pugnarán por su primer anillo de campeón desde 1973 frente a los San Antonio Spurs o el Oklahoma City Thunder, que lidera la final del Oeste por 2-1.
Los Knicks avanzan imparables hacia las Finales con una racha de 10 victorias consecutivas, con una asombrosa media de 22,5 puntos de ventaja.
Aún así, el alero OG Anunoby recalcó que “la serie no ha terminado“
“Sólo tenemos que seguir presionándolos y tratar de ganar el partido”, dijo Anunoby, autor de 21 puntos.
“Hay que concentrarse en una posesión a la vez. Es la mentalidad que hemos tenido estas últimas semanas, tenemos que mantenerla”, demandó el capitán Brunson.
El mes imbatido del conjunto neoyorquino avala la labor de Mike Brown, el discreto entrenador que en su primera campaña ha sabido acoplar las piezas de un plantel lujoso pero que solía librar las batallas por separado.
El pívot dominicano-estadounidense Karl-Anthony Towns es el mayor ejemplo al brillar ahora en la dirección de juego, como muestra el registro de este sábado de 13 puntos, 8 rebotes y 7 asistencias.
– Taylor Swift no es talismán –
A los Cavaliers no les trajo suerte ni siquiera la presencia en primera fila de la superestrella del pop Taylor Swift y su prometido, Travis Kelce, nacido en las afueras de Cleveland.
En medio del revuelo por la presencia de la pareja, el veterano jugador de los Kansas City Chiefs de la NFL se levantó varias veces de su asiento para animar a los aficionados y para beberse una cerveza de un solo trago durante un tiempo muerto, provocando las risas de su célebre pareja.
Los 20.000 seguidores del Rocket Arena empujaron a su equipo sabiendo que una derrota prácticamente los condenaba en su primera final de conferencia desde la segunda partida de LeBron James en 2018.
Pero los Knicks no les dieron ninguna concesión y dominaron el marcador de principio a fin.
“Esta derrota duele“, admitió el técnico de Cleveland, Kenny Atkinson.
“Pero somos un gran grupo que cree los unos en los otros y nos mantenemos unidos. Vamos a ir al siguiente partido y veremos. Nunca sabes lo que puede pasar”, añadió.
– La maldición de Harden –
Cleveland nunca se recuperó del golpe del primer partido de la serie, cuando arruinó una ventaja de 22 puntos a menos de ocho minutos para el final.
Con la confianza por los suelos, los locales mostraban al descanso una pobre efectividad del 21% en triples (4-19) que facilitaba la labor de los asfixiantes defensores de los Knicks.
James Harden, que falló seis de sus siete intentos de triple, volvió a ser un lastre en defensa y está al borde de cerrar otro capítulo de su leyenda negra en playoffs.
A los 36 años, La Barba llegó a 190 partidos de eliminatorias, a solo tres del récord de jugadores que no han ganado un campeonato, que ostenta Karl Malone.
Los Knicks, en cambio, comienzan a ver la luz después de una travesía en el desierto interminable para la apasionada afición de la Gran Manzana, que no ve una derrota de su equipo desde que estaban 2-1 abajo en primera ronda ante los Atlanta Hawks.