RESUMEN
Analizando noticia… por favor espera.
Los legisladores tienen la oportunidad de pasar esta prueba de revisar su versión del nuevo Código Penal, bien entre en vigencia en la fecha prevista del próximo tres de agosto o que extiendan el período para su aplicación en el sistema de justicia penal de la República Dominicana.
Lo primero es si están dispuestos a escuchar y variar donde sea necesario lo que han hecho. Y lo segundo si tienen la actitud de rectificar sus malas decisiones en contrapelo de la Constitución. Y, dicho de otra manera, si no cederán sus convicciones, confirmando que lo que hicieron es lo que en realidad creen.
Es obvio que el tiempo es demasiado breve para hacer en días las revisiones de las propuestas que han llegado y contraponerlas con las ya consignadas. La otra cuestión es que recibir propuestas no resulte un simple gesto de apertura para llenar espacios, sin que finalmente haya una firme decisión de no considerar las observaciones que se hagan.
Sólo una actitud razonable puede dar esperanza de que este proceso termine bien, y la bola está en manos de los legisladores. Ojalá y que no pierdan esta oportunidad.
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Analizando noticia… por favor espera.
Los legisladores tienen la oportunidad de pasar esta prueba de revisar su versión del nuevo Código Penal, bien entre en vigencia en la fecha prevista del próximo tres de agosto o que extiendan el período para su aplicación en el sistema de justicia penal de la República Dominicana.
Lo primero es si están dispuestos a escuchar y variar donde sea necesario lo que han hecho. Y lo segundo si tienen la actitud de rectificar sus malas decisiones en contrapelo de la Constitución. Y, dicho de otra manera, si no cederán sus convicciones, confirmando que lo que hicieron es lo que en realidad creen.
Es obvio que el tiempo es demasiado breve para hacer en días las revisiones de las propuestas que han llegado y contraponerlas con las ya consignadas. La otra cuestión es que recibir propuestas no resulte un simple gesto de apertura para llenar espacios, sin que finalmente haya una firme decisión de no considerar las observaciones que se hagan.
Sólo una actitud razonable puede dar esperanza de que este proceso termine bien, y la bola está en manos de los legisladores. Ojalá y que no pierdan esta oportunidad.
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