La segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Perú ha enfrentado en las urnas dos visiones del país situadas en dos extremos, la de la derechista Keiko Fujimori, de 51 años, y que enarbola el divisivo legado de su padre, el autócrata Alberto Fujimori, y la del izquierdista Roberto Sánchez, de 57 años, quien reivindica la figura del expresidente Pedro Castillo, encarcelado por un intento de autogolpe en 2022 y al que el candidato ha prometido indultar. El conteo rápido de Ipsos otorga una ventaja de poco más de medio punto a Sánchez, dentro del margen de error.
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La segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Perú ha enfrentado en las urnas dos visiones del país situadas en dos extremos, la de la derechista Keiko Fujimori, de 51 años, y que enarbola el divisivo legado de su padre, el autócrata Alberto Fujimori, y la del izquierdista Roberto Sánchez, de 57 años, quien reivindica la figura del expresidente Pedro Castillo, encarcelado por un intento de autogolpe en 2022 y al que el candidato ha prometido indultar. El conteo rápido de Ipsos otorga una ventaja de poco más de medio punto a Sánchez, dentro del margen de error.





